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La Coctelera

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12 Enero 2012

ALGUNOS ARREPENTIMIENTOS DE LOS MORIBUNDOS

 

Carlos Mora Vanegas

La vida es una elección. Es TU vida. Elige conscientemente, elige sabiamente, elige honestamente. Elige la felicidad

 Es un hecho cierto, que a todos nos toca en un día determinado, en  una hora especifica abandonar, dejar nuestro vehículo físico, emprender un largo viaje a esa dimensiones que tanto se habla,  y que sobre ello se ha escrito, dimensión,  en donde nuestro espíritu morara y su compensación estará sujeto a sus obras, acciones, servicio que hicimos, mientras permanecimos en la dimensión de las formas perecederas e ilusorias.

Cuando se llega ese momento ,si se tiene la oportunidad de reflexionar el paso que se dará, no cabe la menor duda, que se manifestaran pensamientos que trataran de minimizar nuestras angustias, penas, especialmente ante nuestro comportamiento en vida, ese que dio   paso a acciones sucesos, hechos, en que no solamente nos vimos involucrados, sino que afectamos a terceros y sobre todo ,con quienes nos toco compartir afecto, cariño, amistad.

Desde luego, esa oportunidad solamente se da en aquellos que saben que deben dejar su vehículo físico porque  afrontan una enfermedad terminal,  y en cualquier momento ya no están mas físicamente en este plano.

Lo cierto, que es muy interesante adentrarse un poco en esta realidad inevitable y compartir como lo ha hecho un amigo que me ha enviado este correo y que encierra reflexiones interesantes de tomarse en cuenta, además que invita a seguir incrementando otros arrepentimientos que se habrán detectado en otros moribundos y por qué no,  de nosotros mismos  que todavía vivimos y se  nos permite exponer de todo aquello que nos arrepentimos.

He aquí, textualmente, el mensaje enviado y al final agregare otras aportaciones que compartiré con el lector a fin de prepararse si se tiene esa oportunidad de ir corrigiendo las equivocaciones e irse sin la carga de alforjas pesadas,  en donde se acumulen nuestros sufrimientos, acciones.

Se nos dice, que  quien escribió el texto "Los lamentos de los moribundos"(  ‘The Top 5 Regrets of the Dying o  ")es Bronnie Ware, una escritora australiana que pasó años trabajando con enfermos desahuciados, escribió el libro ‘Los 5 principales remordimientos de los moribundos', en el que narra cómo los enfermos terminales experimentan los mismos sentimientos frente a la muerte. El remordimiento más común es el "no haber vivido una vida auténtica, en vez de haber vivido la vida que todos esperaban de mí", seguido de "ojalá no hubiera trabajado tanto". Le siguen el "no haber podido expresar los sentimientos" y "no haberme mantenido en contacto con los amigos", y en quinto lugar se encuentra el remordimiento de no haberse "permitido ser más feliz". Lecciones que todos podemos aprender. Se señala, además,  que durante muchos años trabajo en los cuidados paliativos. Sus  pacientes eran los que habían ido a casa a morir.
Algunos momentos increíblemente especiales fueron compartidos. Yo estaba con ellos las últimas tres o doce semanas de sus vidas.
La gente crece mucho cuando se enfrentan a su propia mortalidad, y he aprendido a no subestimar la capacidad de alguien para crecer.
Algunos cambios fueron fenomenales. Con cada experiencia, una variedad de emociones esperadas, como la negación, el miedo, la ira, el remordimiento
, más negación y con el tiempo, la aceptación.
Pero cada paciente encontró su paz antes de partir, cada uno de ellos.
Cuando les preguntaba acerca de cualquier arrepentimiento que tenían o cualquier cosa que hubieran querido hacer diferente, surgieron unos temas comunes una y otra vez.
Estos son los cinco más comunes:

1. Hubiese deseado haber tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, y no la vida que otros esperaban para mí.
Este era el lamento más común de todos. Cuando la gente piensa que su vida está a punto de terminar y miran hacia atrás con claridad, es fácil ver cómo muchos sueños se han ido sin ser cumplidos. Muchas personas no habían cumplido ni la mitad de sus sueños y tenía que morir sabiendo que era debido a las elecciones que habían hecho, o las que no habían hecho.
Es muy importante tratar de cumplir al menos algunos de tus sueños a lo largo del camino. Desde el momento en que pierdes tu salud, es muy tarde. La salud da una libertad que muy pocos reconocen, hasta que ya no la tienen.
2. Desearía no haber trabajado tan duro.
Esto vino de cada paciente de sexo masculino que cuidé. Ellos se perdieron la niñez de sus hijos y la compañía de sus parejas. Las mujeres también hablaron de este arrepentimiento. Pero la mayoría fueron de una generación anterior, muchos de los pacientes de sexo femenino no habían sido el sostén de la familia. Todos los hombres a los que cuidé lamentaron profundamente haber pasado gran parte de sus vidas en el trabajo.

Simplificando tu estilo de vida y tomando decisiones más conscientes a lo largo del camino, es posible que no necesites los ingresos que crees que necesitas. Y al crear más espacio en tu vida, serás más feliz y más abierto a nuevas oportunidades, unas que se adaptarán mejor a tu nuevo estilo de vida.

3. Desearía haber tenido el coraje de expresar mis sentimientos.
Muchas personas suprimieron sus sentimientos con el fin de mantener la paz con los demás. Como resultado, se conformaron con una existencia mediocre y nunca llegaron a convertirse en lo que realmente eran capaces de ser. Muchas enfermedades se desarrollan como resultado de la amargura y el resentimiento que llevan dentro.
No podemos controlar las reacciones de los demás. Sin embargo, aunque las personas puedan inicialmente reaccionar cuando cambias y hablas con sinceridad, al final la relación llegará a un nuevo y más saludable nivel. Eso o te ayudará a reconocer una relación enfermiza en tu vida. De cualquier manera, tú ganas.
4. Desearía haber estado más con mis amigos.
A menudo no se dan cuenta realmente de lo beneficioso que son los viejos amigos hasta sus últimas semanas de vida, y no siempre fue posible localizarlos. Muchos de ellos habían llegado a estar tan atrapados en sus propias vidas que habían descuidado amistades de oro en los últimos años. Había mucho arrepentimiento por no haberle dado a la amistad el tiempo y esfuerzo que se merecían. Todos echan de menos a sus amigos cuando están muriendo.
Es común para los que tienen un estilo de vida muy ocupado descuidar a las amistades. Pero cuando te enfrentas con tu inminente muerte, los detalles físicos de la vida desaparecen. La gente quiere tener sus asuntos financieros en orden, si es posible. Pero no es el dinero o el estatus lo verdaderamente importante para ellos. Ellos quieren hacer cosas que le sean más beneficiosas a sus seres queridos. Por lo general, sin embargo, están demasiado enfermos y cansados como para manejar esa tarea. Entonces, al final, todo se reduce al amor y a las relaciones. Eso es todo lo que queda en las últimas semanas: el amor y las relaciones.

5. Desearía haberme dejado ser más feliz.
Esta es sorprendentemente común. Muchos no se dieron cuenta hasta el final que la felicidad es una elección. Se habían quedado atascados en viejos patrones y hábitos. El llamado "confort" de las cosas familiares fluyo dentro de sus emociones, así como en su vida física. El miedo al cambio los tenía engañando a los demás y a sí mismos, fingiendo que estaban contentos. Cuando en lo profundo, deseaban que las risas y las tonterías volvieran a sus vidas de nuevo.
Cuando estás en tu lecho de muerte, lo que los demás piensen de ti está muy lejos de tu mente. ¡Qué maravilloso sería que no te importe eso y sonreír nuevamente, mucho antes de que te estés muriendo!

Ante toda esta realidad expresada, sugiere lanuevaeconomia.com cambiemos un poco la óptica ahora que estamos vivos y miremos dichos puntos como cosas o aspectos de nuestra vida, si es que nos identificamos con las mismas, que debemos de cambiar antes de morir para llevar una vida plena sin arrepentimientos posteriores.

Los cambios a los arrepentimientos antes mencionados implican una visión positiva, una meta concreta y alcanzable con un poco de decisión, voluntad y esfuerzo, transformándolos a las siguientes afirmaciones:

1.- Tener la valentía de vivir una vida verdadera para mí, y no la que otros esperan.

2.- Trabajar menos y dedicar más tiempo a mi familia, amigos y a mi mismo.

3.- Expresar mis sentimientos.

4.- Mantener más contacto con mis amigos.

5.- Permitirme ser más feliz.

No hay que olvidar,  como nos lo recuerda, sayadi-al-nas.aeque , que el arrepentimiento es un don de Dios traído por Su bondad a nosotros (Romanos 2:4). El hombre decide en su corazón dejar el pecado y dedicarse a reformar su vida. Al darse cuenta que es un pecador alejado de Dios, el pecador sienta una gran tristeza por sus pecados, "Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación.. ."(II Cor. 7:10). Luego él confiesa su pecado a Dios y le pide su perdón. El propone en su mente que con la ayuda de Dios, dejará de cometer el pecado. Se esforzará en no desobedecer más los mandamientos de Dios sino vivir en obediencia a la Palabra de Dios.

*Fuentes debidamente senaladas

 

 

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